Los cuerpos de los 30 soldados estadounidenses llegaron a la base aérea a bordo de dos aviones C-17, informó el Pentágono.
A su llegada a Dover, el presidente, cuyo desplazamiento no se había anunciado públicamente por motivos de seguridad, fue escoltado a los aviones, donde permaneció un tiempo para rendir homenaje privado a los fallecidos.
A continuación, según informaron integrantes de la comitiva presidencial, el mandatario se reunió en un edificio de la base durante cerca de 70 minutos con familiares y compañeros de los soldados muertos.
Según las fuentes, Obama, acompañado por el secretario de Defensa, Leon Panetta, y el jefe de Estado Mayor, el almirante Mike Mullen, entre otros, ofreció sus condolencias y su profundo agradecimiento por el servicio y el sacrificio de sus deudos.
Obama debía haber participado en un acto para anunciar nuevos estándares de consumo para los vehículos pesados en Springfield, en Virginia, pero el evento se canceló para que el presidente pudiera acudir a Dover.
0 Comentarios