viernes, 2 de diciembre de 2011

Ahora Bolivia: Más allá del TIPNIS

 Más allá  del TIPNIS

Existen acontecimientos  que se  constituyen en expresiones  de la totalidad social, que logran escaparse  de lo inmediato de su realidad y  se proyectan   vigorosamente en el imaginario colectivo. Existen acontecimientos  que  resisten ser  reducidos   a meras coyunturas particulares, de tal suerte que se desbordan  en el tiempo   y   abren  nuevos escenarios para el debate y la discusión. EL TIPNIS  fue precisamente eso, es decir, un acontecimiento que interpelo no solo la construcción de una determinada carretera sino  que  llego  a cuestionar  las bases  mismas de la  visión de  desarrollo  económico y social que se viene  implementando en la actualidad. El TIPNIS puso a la orden del día  todos aquellos  cuestionamientos  sobre el tipo de  desarrollo económico que impulsa el naciente Estado Plurinacional .
En la aparente  homogeneidad de criterios sobre el desarrollo económico que debe  emprenderse  a futuro, en un periodo denominado postneoliberal, se produjo un  resquebrajamiento y aparecieron actores diferentes pero  que utilizaron el mismo discurso señalado  en la Constitución Política del  Estado  , teniendo como resultado, la  derrota  de uno de los gobiernos más fuertes  y con mas respaldo ciudadano de la historia  reciente de nuestro país  .
Fue una  avalancha  la que sucedió ese 19 de octubre cuando los marchistas arribaron a  La Paz apostándose  frente al mismísimo  Palacio de Gobierno. Estaba  claro  entonces, que cualquier intento  de  imponer el Proyecto Carretero  Villa Tunari-San Ignacio de Moxos no haría sino generar más violencia. La suerte ya estaba echada.
Fue un suceso  que no dejo de tener consecuencias. Es en torno  a los hechos   derivados de la VIII Marcha Indígena – principalmente el amplio respaldo social ofrecido por la ciudad de La Paz –que el Gobierno no solo decidió detener el proyecto carretero, sino que  convoco a una Cumbre Social  para rearticular una debilitada relación  Gobierno – Sociedad Civil.
Cuando el Gobierno del MAS inicio su segundo mandato, se vio ante una ola de   protestas sindicales, gremiales y regionales; pero no fue sino hasta VIII Marcha Indígena  que el Gobierno resolvió recomponer el conjunto de relaciones que tiene con  amplios sectores sociales. El TIPNIS fue aquello  que desequilibro la balanza  y  obligo  al MAS a emprender el camino de la concertación con  grupos representativos  de la  sociedad civil. Sin el TIPNIS quizás no estaríamos en vísperas de la Cumbre Social a realizarse en Cochabamba.

El TIPNIS  ,la Hegemonía y las contradicciones

En realidad, la fuerza del Movimiento Indígena-Campesino que está en el gobierno radico en su capacidad de articular de manera flexible y  amplia a varios  sectores sociales  en torno a la transformación  pluralista del Estado   y en la recuperación de los recursos naturales  con el objetivo de industrializarlos en el país. Qué duda cabe que el  gran merito del Movimiento Indígena y Campesino consistió  en cohesionar grupos sociales  en torno a un proyecto de transformación política, económica y cultural; pero esto no debería entenderse a su vez como algo acabado, sino como un proceso de interlocución permanente y continúa  entre gobernantes y gobernados. Los grandes avances del pasado  reciente no pueden ser pretexto para disimular  los desafíos actuales y  los que se proyectan a futuro .En realidad el TIPNIS conmovió a la burocracia estatal y demostró sus falencias, en particular de la Policía Nacional con  su desafortunada  intervención en Yucumo el 25 de septiembre .
En efecto, la burocracia  se equivoca al creer que los gobernados acataran automáticamente  las decisiones de los gobernantes sin una discusión y consensos previos .El burócrata se autoengaña  suponiendo que los gobernados obedecerán sus dictados  de manera irreflexiva y  mecánicamente. No importa cuán grande  pudo  haber sido  el respaldo  dado por los gobernados  en el pasado, eso no  elude, ni mucho menos, el deber de quienes ejercen las funciones de gobierno  de  consensuar de manera  permanente ,  franca y oportuna  con  los ciudadanos .El gobierno tuvo muchos aciertos en su relacionamiento  con vastos sectores de la sociedad civil pero el TIPNIS mostro sus límites .
El consenso y el apoyo social es algo que hay que gestionarlo de manera  permanente  en el tiempo. William Roseberry  explico  con claridad lo que debemos entender  Hegemonía de una clase social:
"Hegemonía no como una formación  ideológica  acabada  y monolítica  sino como un proceso  problemático, disputado y político de  dominación  y lucha"
El TIPNIS visibilizo, como ningún otro suceso ocurrido con anterioridad, las contradicciones al interior del  denominado "Proceso de Cambio", principalmente al interior del núcleo indígena .Claro está que esto  no  significa algo negativo en sí mismo  o como una desviación fatal  sino que  puede ser visto como natural al desenvolvimiento del proceso y que a futuro puede retroalimentarlo .Álvaro García Linera escribió hace tiempo ya al respecto:
"La vida es sinónimo de lucha sumada a  contradicción, y en el caso de nuestra revolución, las clases populares, su vanguardia indígenas, campesinas, obrera y vecinal es la condensación viviente de esa contradicción, de esas luchas, cuyo producto  será su autoemancipación"
Los conflictos y las contradicciones son connaturales a cualquier  transformación social, eso está claro, pero lo que se le olvido al "Vice"    explicar fue que  además del conflicto en si  está  la manera  de  encararlo   , es decir,  que la forma en la  cual  resolvemos  el conflicto es lo que marca la  gran diferencia. El conflicto como las contradicciones pueden  ser una tensión genuinamente creativa o  por el contrario desbordarse  y llevarnos al despeñadero. Todo radica en el  modo  de trabajar el conflicto proporcionando  soluciones creativas y constructivas; cosa que no es sencilla por lo demás,  pero es   el modo de llegar a sublimar los conflictos y las contradicciones presentes.

Pachamamismo

En cierto modo , quizás fue el mismo discurso  gubernamental que postula la naturaleza como algo cuasi sagrado (Pachamamismo) aquello que  acabo jugándole en contra al gobierno  a la hora de defender el proyecto carretero .El esloveno Slavoj Zizek realizo una interesante  crítica sobre  la manera como el gobierno Evo Morales viene construyendo su discurso entorno a la defensa de los derechos  de la  "madre tierra":
"Este tipo de ecología tiene todas las posibilidades de convertirse en la forma de ideología dominante del nuevo siglo, un nuevo opio de las masas que remplazara a la religión en decadencia: cumple la vieja función fundamental de la religión, la de postular  una autoridad incuestionable  que impone los limites" .
Efectivamente se impuso limites, quiérase o no,  a pesar de que el gobierno trato de demostrar  que cualquier impacto ecológico  no llegaría más allá del 1% y que no afectaría la sustentabilidad del Parque Isiboro Sécure. Una concepción  religiosa de la naturaleza  ha existido desde tiempos inmemoriales, pero  la pregunta es: ¿Serán  suficientes  las meras concepciones  religiosas o cuasi religiosas  de la naturaleza para dar cuenta de los retos que plantea  el cambio climático y pérdida de biodiversidad  a nivel mundial? .
¿En qué medida, realmente  podemos responder efectivamente ante la destrucción que realiza el capitalismo del medio ambiente si a su turno nos aferramos a lecturas pachamamistas del problema?
Pero también:
¿Cómo podemos avanzar en la búsqueda  de una solución contra la destrucción de la naturaleza sin recurrir a los aportes valiosos  de nuestros pueblos indígenas y  sus saberes colectivos que están combinados con misticismos y ritualidades  propias de su concepción del mundo?
El TIPNIS dejo  una serie de interrogantes aun no resueltas…..

Desarrollismo  VS Ecologismo

Presentar la cuestión posicionando en una esquina a las posturas desarrollistas y en la otra esquina a los defensores del ecologismo, es  una manera bastante simplona de plantearse el  problema. Cualquiera que revise las declaraciones de los marchistas, constatara que ellos no se opusieron jamás a proyectos  desarrollo en general, sino se opusieron  a una específica perspectiva de desarrollo que  según su entender  afectaba la sustentabilidad  medioambiental del Parque Isiboro Sécure  y  que violaba el reconocimiento constitucional de su territorialidad indígena. Ellos marcharon  contra una específica visión de desarrollo, pero no cuestionaron la imperiosa necesidad de progreso y modernización  de nuestro país .En cierta forma  aquello  que los marchista  buscaron es otra forma  de entender y abordar  el desarrollo nacional.
En nuestro país  existen 22 aéreas protegidas  y es factible  pensar que sea necesario  a futuro  realizar obras civiles  o explotar recursos naturales al interior de  estas áreas, en cuyo caso se deberá hacer un estudio  concreto  con el objeto de verificar  el grado de impacto ambiental y la utilidad pública , tal como lo manda  el artículo 31 del Reglamento de Áreas protegidas, donde establece el Uso de Zonas especiales  que son áreas protegidas pero por  razones de utilidad pública  se podrá  hacer obras de infraestructura con la correspondiente  mitigación  de  los impactos ambientales  .Cualquier  toma de posición a priori  y abstracta  que no  analiza las condiciones concretas  solo provoca una  serie de equívocos o mal entendidos  y lo peor  prolonga el  rezago nacional.
En efecto, es  erróneo plantear el tema del desarrollo  de manera abstracta  desvinculándolo de las innegables necesidades de un a país como Bolivia  ¿Cómo podría superarse la pobreza sin un proceso de industrialización que cambie la matriz productiva? ¿Cómo podría hablarse de justicia social  si no se genera riqueza? ¿Cómo podríamos hablar de soberanía y descolonización  sin tener un desarrollo económico autónomo?
La Revolución  Nacional de 1952, a su manera, trato de resolver  los problemas de atraso,  pero  no logro  ir más allá  de una  industrialización dependiente  y de bajo valor agregado que no pudo salir  de una posición subalterna en el         sistema- mundo capitalista. Todo ello no deja de ser cierto, pero  eso no  elude  la necesidad imperiosa de  emprender una modernización  nacional incorporando  a la vez   las lógicas productivas  de los  pueblos indígenas y  que tenga como finalidad  el desarrollo  con justicia social   y con soberanía  para Bolivia  .
Marcelo Oscar Delgadillo Vargas

Fuentes Consultadas:

-Álvaro García Linera, "Las Tensiones Creativas de la Revolución", Vicepresidencia de la Republica  de Bolivia, La Paz –Bolivia, 2011, pag 74.
Álvaro García Linera, "El Oenegismo, Enfermedad Infantil del Derechismo ", Vicepresidencia de la Republica  de Bolivia, La Paz –Bolivia, 2011, pag 151-166.

- Cronología de la Marcha del TIPNIS disponible en : http://www.noticiasfides.com/sociedad/cronologia-de-la-marcha-del-tipnis/

-Slavoj Zizek  ,"Bienvenidos a tiempos interesantes", Vicepresidencia de la Republica  de Bolivia ,La Paz –Bolivia ,2011,pag 60-61.

-Raúl Prada:
"Anotaciones en torno la defensa del TIPNIS" disponible en : http://www.rebelion.org/noticia.php?id=135177&titular=anotaciones-en-torno-a-la-defensa-del-tipnis-
"La recreación anacrónica del imaginario desarrollista" disponible en: http://horizontesnomadas.blogspot.com/2011/11/la-recreacion-anacronica-del-imaginario.html


-Reglamento General de Áreas Protegidas, Decreto Supremo 24781, La Paz –Bolivia ,1997.
Informe 2010 "Territorios Indígenas Originario Campesinos en Bolivia", Fundación Tierra  ,La Paz –Bolivia,2011.

-William Roseberry ,"Antropología del  Estado :D ominación y prácticas políticas en América Latina", Ed: Cuaderno de Futuro 23 (PNUD),La paz –Bolivia  ,2007 pag 123  .




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