miércoles, 5 de agosto de 2015

Vino tarijeño gana a los mejores

La uva Tannat nació en Francia en la Edad Media y en el siglo XIX fue traída al Nuevo Mundo, siendo Uruguay el país donde mejor se aclimató.

Un vino boliviano obtuvo el Gran Oro en el prestigioso concurso “Tannat al mundo” en Uruguay. Fue una suerte de “golpe al orgullo” de los charrúas, que son especialistas en la cepa Tannat.


Redacción MIradas
Nadie esperaba ese desenlace: un vino boliviano le ganó a los mejores del mundo, en un concurso internacional en Uruguay.
Pero detrás del premio hay una historia, que comienza en los viñedos de Aranjuez, en el valle central de Tarija, que tienen numerosas cepas viníferas, desde tradicionales y conocidas como la Cabernet o la Merlot, hasta aquellas menos conocidas, como la Tannat.  Todas dan vinos varietales.
Desde hace años,  las principales bodegas tarijeñas apostaron a las mejores cepas que se adaptaran al terruño chapaco.
Todo comenzó con un bivarietal llamado "Dúo” en el que se mezclan dos variedades de uva: la Tannat y la Merlot (de ahí el nombre). Resulta un vino notablemente equilibrado que, por ejemplo, para el reconocido enólogo chileno Phillipo Pszczolkowski  logra un equilibrio perfecto gracias a la suavidad de una cepa "femenina” como la Merlot y la intensidad de otra "vigorosa y masculina” como la Tannat. Pszczolkowski consideraba hace unos años atrás al "Dúo” de Aranjuez como "el mejor vino que se produce en Bolivia”, en la relación precio-calidad. 
Pero  el descubrimiento más importante con "Dúo” fue la nueva cepa con una gran adaptación a las condiciones del suelo tarijeño: la Tannat.
Conscientes de ello, el siguiente paso de los enólogos de esta bodega fue presentar la variedad sin mezclas, con lo que nació el "Tannat” de Aranjuez, con el color y vigor de esta antigua cepa de origen francés, pero cuyo tiempo de gloria se dio en el nuevo mundo  ya muy entrado el siglo XX.
Un Tannat
Como dice el fundador de vinos Aranjuez, Milton Castellanos, "gratamente, el Aranjuez Tannat  resultó también un éxito; los conocedores de vino del país lo supieron de inmediato y lo adoptaron como su favorito”. Pero era un éxito discreto, "callado”, en los círculos de amigos que gustan del vino y de los pocos catadores que llegan al país y prueban los vinos y dicen que son "excelentes”, pero no les terminamos de creer,  pues la limitante es la clásica baja autoestima.
No es inusual escuchar "los vinos bolivianos han mejorado pero todavía les falta…” o "los vinos chilenos (o argentinos o uruguayos o de dónde fueran) son realmente buenos”. Luchar contra ese prejuicio hace que nuestros enólogos deban esforzarse el doble y así lo hicieron los de Aranjuez, pues siguieron perfeccionando el Tannat y se lanzaron a la aventura de lograr, con esta cepa, un vino de gama alta, un vino de guarda. Así nace la idea del "Juan Cruz”, que  después de vinificado se gesta doce meses en barricas de roble y otros tantos o más meses estacionado en botella.
En un concurso
Antes de salir al mercado nacional, "Juan Cruz” y el ya clásico Tannat de Aranjuez se fueron a Uruguay, a participar en el prestigioso concurso de vinos "Tannat al mundo 2013”, realizado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura del Uruguay y que cuenta con el aval de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y la Unión Internacional de Enólogos (UIE), que se constituyen en las máximas instancias reguladoras para enólogos y la producción de vino a escala mundial. 
Para sorpresa de todos, el Tannat de Aranjuez se cuela entre los mejores y obtiene medalla de Oro junto a otros vinos, en su mayoría uruguayos. 
Pero la historia no acaba ahí. Cuando anuncian las tres medallas Gran Oro, una de ellas la obtiene un ilustre desconocido: "Juan Cruz” "de Bolivia… era para no creer", dice Fernando Pettenuzo, uno de los organizadores del evento, quien entregó los premios a la Bodega Aranjuez.
Como explican los organizadores, la mayoría de los uruguayos ni siquiera sabía que en Bolivia se producían vinos y que uno de ellos obtuviera Gran Oro en su más prestigioso concurso era para estar realmente sorprendidos.
"¿Un golpe al orgullo?”, tituló "Sacacorchos”, una revista uruguaya especializada en vinos y subtituló: "Un vino boliviano le mojó la oreja a los mejores de Uruguay en un concurso internacional organizado en Montevideo”. Con ello todo está dicho, no hay mejor manera de graficar el éxito de los Tannat bolivianos que por más de una década se vinieron gestando en los viñedos y bodegas de Aranjuez.
Jurados
Sólo resta explicar que los jurados de los concursos avalados por la OIV y la UIE están compuestos por catadores internacionales y es una cata a ciegas, es decir, los profesionales no conocen la marca ni la procedencia de los vinos en concurso.
Se trata de la primera gran medalla de oro para un vino boliviano; muchas otras bodegas, incluida Aranjuez, lograron medallas de plata y oro en varios concursos internacionales, pero ésta es la primera Gran Oro. ¿Servirá para que de una vez los bolivianos nos convenzamos de la gran calidad que tienen nuestros vinos?
Para sorpresa de todos, el Tannat de Aranjuez se cuela entre los mejores y obtiene medalla de oro junto a otros vinos.
La cepa 
Tannat
El alto contenido de tanino en la uva Tannat hace que los vinos producidos con esta cepa se caractericen por sus notas frutales intensas y  bien marcadas, lo que permite una complejidad y redondez importante. Tras su paso por madera de roble, adquiere una complejidad única y aterciopelada que le otorga una mayor voluptuosidad.
Los Tannat son vinos distinguidos, que denotan un color rojo rubí con intensos destellos violáceos; las notas marcadas de frutos del bosque rojos y negros bien maduros, junto a sus toques de vainilla y chocolate, se pueden apreciar en la nariz y confirmarse en la boca, en la que además se manifiesta su carnosidad, redondez, equilibrio y gran final.
Las características particulares de esta cepa hacen que los vinos Tannat sean excelentes antioxidantes, pues la alta presencia de polifenoles, que ceden los hollejos al vino durante la fermentación, hacen que tenga un poder antioxidante dos veces mayor que el del  Cabernet Sauvignon y cuatro veces mayor que el Merlot.
Los maridajes más recomendados para la Tannat son las carnes rojas, piezas de caza, quesos fuertes y pastas bien condimentadas.
Se cree que la uva Tannat nació en Francia en la Edad Media y en el siglo XIX fue traída al Nuevo Mundo. Donde mejor se aclimató fue en Uruguay, país que ha convertido a esta cepa como el estandarte de su viticultura.

Fuente : Pagina Siete


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