La Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba (FEPC) alertó sobre una desaceleración en el crecimiento económico del departamento para 2024 y 2025, según el Reporte Empresarial 2025, presentado ayer. Pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) de Cochabamba alcanzó los $us 6.737,9 millones en 2023, con un crecimiento del 4,43% respecto a 2022, las proyecciones anticipan una reducción del 2,43% en 2024 y una tendencia a la baja para el próximo año.
El informe atribuye esta situación a la caída en la inversión, la disminución de exportaciones y la persistencia de conflictos sociales y políticos que afectan la estabilidad económica. Cochabamba aporta el 14,56% del PIB nacional, posicionándose como el tercer departamento más relevante después de Santa Cruz (30,72%) y La Paz (27,67%).
A nivel sectorial, los principales contribuyentes al PIB departamental en 2023 fueron:
-Administración pública (19,31%): $us 1.332,7 millones.
-Transporte, almacenamiento y comunicaciones (14,62%): $us 1.009 millones.
-Industrias manufactureras (12,9%): $us 890 millones.
-Agricultura, silvicultura, caza y pesca (10,87%): $us 750 millones.
Principales desafíos
La inversión pública en Cochabamba ha ido en descenso, representando sólo el 17% del total nacional en 2023, lo que ha limitado el desarrollo de infraestructura y la generación de empleo formal. Además, los bloqueos y conflictos sociales han interrumpido las cadenas de suministro y reducido la producción, lo que desincentiva la inversión privada.
Otro factor preocupante es la contracción del 43% en las exportaciones durante 2024 en comparación con el año anterior, afectada por la falta de incentivos y el alza en los costos de producción. A esto se suma una inflación del 10,2%, la más alta en 17 años, que ha reducido el poder adquisitivo de los hogares y encarecido los insumos para la industria.
Pese a los desafíos, el informe destaca varias oportunidades para revertir la tendencia negativa:
-Desarrollo de infraestructura logística: Cochabamba podría consolidarse como un nodo clave para la exportación y distribución de productos con mayor valor agregado.
-Diversificación económica: Se recomienda impulsar sectores como tecnología, manufactura avanzada y agroindustria para reducir la dependencia de industrias tradicionales.
-Formalización del empleo: Con una tasa de informalidad del 75%, es clave implementar políticas que faciliten el acceso a beneficios sociales y fortalezcan la recaudación fiscal.
-Estabilidad política y social: La reducción de conflictos podría atraer inversión y mejorar la competitividad regional.
Para fortalecer la economía, la FEPC sugiere priorizar inversiones en infraestructura, optimizar el gasto público, implementar reformas estructurales en el mercado laboral y tributario, fomentar la inversión privada en sectores estratégicos y garantizar un clima político estable.
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