Se incendiaron casi 140.000 kilómetros cuadrados de la amazonia boliviana en la última década, transformando completamente los ecosistemas. Si no se revierte la tendencia, que tiene causas socio-económicas, el año 2015 puede ser caótico por la agudización de incendios, inundaciones, y vientos huracanados. Se incendiaron 138.500 kilómetros cuadrados en el norte amazónico boliviano, desde el año 2001 hasta el 2010, en los departamentos de Pando, Beni, y La Paz. La información fue proporcionada por el Centro de Investigación y Preservación de la Amazonía (CIPA), que pertenece a la Universidad Amazónica de Pando.(Alain Muñoz / ECOcom)
El CIPA realizó monitoreos de focos de calor, y evaluaciones ecológicas post-incendios, durante la década pasada. Según sus estudios, la mayor cantidad de incendios ocurrieron el año 2005, aunque también hubo picos altos en los años 2008 y 2010. Se presentan cada año entre julio y noviembre, aunque con mayor intensidad durante agosto y septiembre.
Con los incendios, las especies de anfibios disminuyen desde más de la mitad (63%) hasta casi la totalidad (92%), dependiendo del tipo de unidad ambiental. Igualmente sucede con las especies de reptiles, que disminuyen desde la mitad (50%) hasta casi tres cuartas partes (67%) en diferentes ecosistemas, con los incendios.
Con el paso del tiempo, otras especies colonizan los espacios quemados. Las nuevas especies de anfibios llegan a ser entre 6 a 8 de cada 10, y las de reptiles varían desde más de una cuarta parte (26%) hasta casi 9 de cada 10 (85%), en las diferentes unidades ambientales.
“Los incendios cambian completamente las unidades ambientales, pudiendo convertir un bosque en un pastizal” indican los responsables de CIPA, basados en las evaluaciones ecológicas post-incendios que realizaron.
Además “siempre están correlacionados con centros poblados” comentan, al explicar que las causas del incremento de incendios tienen relación “con la presión por el cumplimiento de la Función Económico Social (FES) de la tierra, por el proceso de saneamiento”. En otras palabras, se provoca incendios forestales, para legalizar la posesión de la tierra.
Los estudios han identificado una tendencia cíclica creciente de incendios, inundaciones, y vientos huracanados. “Si no se revierte la tendencia, el año 2015 puede llegar a ser caótico, por lo que hay que encontrar alternativas, complementando lo social con lo ecológico”, enfatizaron los responsables del CIPA.
Existe otro estudio similar realizado en Santa Cruz, por el Gobierno Departamental, que publicaremos próximamente. Con ambos, prácticamente se obtiene una visión casi completa de los incendios en toda la Amazonía boliviana.
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